El bochornoso episodio de José Lopez tirando valijas con
plata por sobre las paredes de un convento, nos ha movilizado a todos los que
adherimos de una u otra manera al significado político que los gobiernos de
Nestor Kirchner y Cristina Fernandez de Kirchner generaron en los últimos doce
años de la vida democrática Argentina.
La
revalorización y defensa del poder
adquisitivo del salario por sobre la inflación, la protección y ampliación del
mercado interno y del empleo mediante una política selectiva de las
importaciones entre otras medidas. La
AUH, los diferentes tipos de planes sociales, el PROCREAR, el no endeudamiento
con el usurero sistema financiero internacional, el alineamiento con la Patria
Grande latinoamericana por sobre los intereses imperiales de EEUU, hicieron que como un trabajador más (sector
social con quien me identifico por mis ingresos) pudiera pagar los impuestos,
las tarifas de los privatizados servicios públicos, pensar y concretar algunos
viajes y comprarme un pequeño auto. Pero también armarme un mediano ingreso
para pensar a mis 61 años, una vejez por lo menos digna para mí y mi compañera
de vida, no más que eso. Me-nos
permitieron soñar. ¿Básico no? ¿Tengo o no derecho a estos “beneficios”, a esos
sueños?
Según escuché a varios referentes de la
soberbia arrogante de la clases sociales dominantes, no.
Formo parte
(según ese discurso racista y discriminador) de los “cabecitas negras”, de los
ciudadanos de segunda que sólo podemos aspirar a tener un sueldo que te permita
durante toda la vida laboral pagarte la comida, el boleto de ida y vuelta al
trabajo. Con suerte, si podes comprarte ladrillos a veces ir armándote un casita, y con algunas changas
comprarte el autito antiguo y la ropa y el calzado para ir a trabajar.
En
definitiva la recreación de la plusvalía. La acumulación del capital, es sólo
para los dueños del capital en el sistema capitalista de siempre, neo-liberal o
no.
El peronismo
del 45, del 73 y el kirchnerismo, mal
que les pese a sus detractores, modificó
esa lógica perversa del capitalismo, revalorizó siempre el salario por sobre
las enormes ganancias del capital, le dio derechos a los trabajadores, no
privilegios y caridad. Equilibró y
redistribuyó el reparto de esas ganancias y produjo una movilidad social
ascendente, efecto social y económico, que siempre a los sectores altos de la sociedad le produjo
urticarias.
Por eso
ahora te dicen que no teníamos derechos, que vivíamos en una fantasía, en un
sueño.
Dentro de
ese proyecto, de esa forma de hacer política para reivindicar y revalorizar la
vida de millones de personas, de los miles de funcionarios abocados a
implementar esas políticas, un puñado de corruptos movidos solamente por la
ambición, la codicia material, la acumulación del capital, no deslegitiman las
ideas y los principios, las utopías, de como pensar y ejecutar políticas para que todos,
los empresarios grandes y chicos, los profesionales, los trabajadores, los
jubilados, vivamos mejor, tengamos sueños y derechos.
A esta
altura (por las dudas) ratifico la crítica profunda a la corrupción de la
política, ¿queda claro no?.
Igual
pregunto ingenuamente, ¿por qué no se
sacó a tiempo la manzana podrida del cajón?
Para que el
cajón de manzanas todo –El Proyecto- no se pudra.
Igualmente,
y sin ánimo (de nuevo!) de justificar ni minimizar el caso Lopez, debo decir
que la corrupción se da en los gobiernos de izquierda y de derecha.
El PP en
España tiene varios casos y algunos presos. El PT en Brasil también, pero salvo
Dilma y Lula, los más comprometidos hoy están en el gobierno actual, y otros,
entre ellos Cunha, tuvieron que
renunciar.
Desde hace
tiempo pienso como varios, que la corrupción es inherente al sistema
capitalista.
Dirán que en
la vieja URSS y en China existieron y existen casos de corrupción.
Pero hace un
tiempo atrás, uno de los principales jefes del narcotráfico colombiano apareció en la lista de los diez hombres más ricos del mundo difundida por una
revista internacional que se dedica a
difundir la ostentación de la riqueza, en un mundo donde millones de personas viven
en la pobreza extrema y se mueren a causa de ella.
Es
corrupción socialmente aceptada, un modelo a seguir para varios.
Las guaridas
fiscales -antiguos puertos donde los piratas escondían sus botines- fueron
creadas por el sistema capitalista para "enterrar" dentro de una difusa y
cuestionable legalidad, los grandes botines cosechados por los prohombres de
todo el mundo producto de las evasiones impositivas, negocios ilegales de venta de drogas y armas
y también los vueltos de la corrupción.
Voy a decir
una obviedad que de tan obvio no siempre se dice públicamente, un funcionario
recibe una coima pero la otra pata necesaria de la coima, de la que poco se
habla, es que un empresario mediante esa
prebenda consiguió un contrato, hizo una
obra, un camino, una represa, o vendió
un producto.
Hace muchos
años trabajando para Clarín, me tocó cubrir fotográficamente, las sesiones del
Concejo Deliberante de Morón. Allí, un joven edil, desconocido a nivel nacional, Martin Sabatella, de manera vibrante y
valiente denunciaba la corrupción del Intendente Juan Carlos Roussellot. El Intendente renunció y creo que estuvo
detenido.
Quién fue
beneficiado por un contrato millonario que cobró para el tendido de las cloacas
pero que nunca se realizaron, era un joven empresario llamado Mauricio Macri.
Siguió su
vida como empresario y haciendo negocios (algunos turbios) ganando plata y poder, por el contrabando de
autos fue procesado, condenado y
absuelto por la corte menemista.
Después estafó al Estado con la licitación del
Correo Argentino.
¿Esto no es corrupción? Parece que para el 51%
del electorado no.
También es
corrupción la estatización de la deuda externa que en el fin de la dictadura
cívico militar, un desconocido Domingo Cavallo transfirió desde los grandes
grupos económicos de ese momento al Estado Nacional, para que todos
termináramos pagando el festival del endeudamiento externo privado.
El Grupo
Macri –entre otros- fue el beneficiario de esta transferencia brutal de plata,
¿esto no es corrupción?.
El actual
Presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger está procesado por las
comisiones millonarias durante el Megacanje de la Alianza, ¿esto no es
corrupción?
Comprar
dólares a futuro, ser funcionario actualmente y beneficiarse mediante la
devaluación hecha por el gobierno que integra, ¿no es corrupción?
Comprar gas
a Chile al doble de lo que lo vende Bolivia, y que el proveedor del gas sea
Shell, de quién Aranguren era el presidente y hoy conserva una cifra millonaria
en acciones ¿no es corrupción?
Tener
cuentas en guaridas fiscales para evitar pagar impuestos en la Argentina, ¿no
es corrupción?
La historia
de las grandes fortunas, no están hechas sólo con la plusavlía, con el trabajo
de otros, también está hecha con la corrupción. La
obra pública es el espacio ideal para la corrupción no solo en la Argentina, hace años que venimos escuchando los negocios de la Patria Contratista.
¿Cuáles son
los nombres de las primeras veinte empresas beneficiadas con la enorme obra
pública de los últimos doce años?
La plata de
las valijas de Lo(s)pez(citos), salieron de estas grandes empresas “a quienes
les interesa el país” como decía en los noventa uno de los presentadores de
Tiempo Nuevo, para sostener desde la pantalla chica el incipiente fenómeno del neo-liberalismo
menemista de los noventa. El desguace del Estado Nacional para entregárselo a
los mismos grupos económicos de siempre.
Pasó la
dictadura, pasó el menemismo y pasó la Alianza, pasó el kirchnerismo, pero los
grupos económicos, reagrupados de otra manera o parecida, siguieron generando
brutales ganancias, muchas de ellas mediantes coimas y sobreprecios.
Los políticos pasaron y algunos fueron presos,
pero los empresarios y sus grupos siguieron creciendo.
Pero el
desgaste y el costo de este sistema de hacer negocios y de la corrupción, lo
hace la política, quienes estuvieron detenidos fueron los políticos.
Y este es el
gran objetivo del poder económico, desgastar la política para dominarla y
sojuzgarla, sacarle mediante el descrédito la mayor ganancia, la mayor prebenda
posible, hacernos creer que la política no sirve y que sus CEOS deben conducir
un país como una gran empresa, sólo negocios sin importar la gente, esa que
empodera la política.
¿Cómo hizo
Clarín para quedarse con Papel Prensa? Mediante la tortura en un centro de detención
clandestino. ¿Cómo consiguió la Ley de Bienes Culturales? Chantajeando a
Duhalde.
Lo(s)pez(citos),
le hace un tremendo daño a la política, a los miles de jóvenes que se sintieron nuevamente atraídos por un discurso y una épica sólo comparable a los fogosos 60/70. También a quienes nunca creímos que las ideologías habían muerto y volvimos a
identificarnos con los principios políticos que siempre sostuvimos para
conseguir una sociedad más justa, más independiente, más libre, más soberana.
Lo(s)pez(citos),
nos cachetea, nos desarma.
Cuando el rompecabezas se desarma y vuelan las
piezas, hay que juntarlas, mirarlas, mirarse y volver a empezar a buscar los
encastres y los lados correctos.
Mientras
tanto, la democracia liberal, la formal, la republicana, la practicada por el
poder económico y financiero vernáculo y de afuera, al igual que una garrapata,
te saca gran parte de lo conseguido.
Para
quitarte los derechos y los sueños, la devaluación y la apertura de las
importaciones, los tarifazos de la luz, el gas y el agua, la quita de los subsidios al
transporte, el aumento de la nafta, la quita del impuesto a los bienes
personales, la modificación en ciernes del sistema previsional, la limitación
del derecho de huelga, hacen que la trasferencia desde los sectores asalariados
hacia los grandes grupos económicos concentrados sea varias veces millonaria.
Al igual que
la fuga de capitales al exterior (ahora sin cepo) para nutrir las cuentas de
las guaridas fiscales.
Lo de
Lo(s)pez(citos) es tan burdo, tan grotesco, tan de película berreta de Hollywood,
que nadie puede creer que un tipo que estuvo en el poder doce años, tenga nueve
palos verdes en su casa como si se los hubiera afanado ayer, y los lleva a un convento a las tres de la
mañana solo y con un arma de guerra.
¿Un tipo capaz de armar una forma de
corrupción tan grande, nunca pudo pensar
donde esconderla que la tiene que tirar por encima de una pared?
¿En cinco meses que dejó el poder nadie le
sugirió tomarse un avión y llevarla afuera?
¿Qué
tremenda operación política se está armando para blanquear la corrupción
sistemática de la política y su financiamiento?
Que el árbol
no tape el bosque……..